Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2026

Quedarte también es una elección

Imagen
No es que no quieras cambiar. Muchas veces sí querés. Sabés que algo no está bien, lo sentís, lo pensás, incluso lo hablás. Pero hay algo que te frena. Y no siempre es falta de ganas. Es miedo. Miedo a no saber qué va a pasar, a equivocarte, a arrepentirte, a perder lo que hoy tenés… aunque no te haga del todo bien. Porque lo conocido, aunque incomode, sigue siendo más fácil que lo incierto. Y ahí es donde muchas veces nos quedamos. No porque estemos bien, sino porque cambiar implica atravesar algo que no podemos controlar. Entonces postergamos. Nos decimos “más adelante”, “cuando esté más segura”, “cuando tenga todo más claro”. Pero mientras tanto, la vida sigue. Y lo que hoy evitás, mañana sigue estando. Cambiar no es cómodo, y probablemente nunca lo sea del todo. Pero quedarte donde estás, cuando sabés que algo no encaja, también tiene un costo. A veces no se trata de dar un gran salto. A veces se trata de ser honesta con vos, de dejar de mirar para otro lado, de empezar aunq...

Si nada cambia, nada cambia

Imagen
Hay lugares en los que nos quedamos no porque estemos bien, sino porque son conocidos. Y eso, de alguna forma, nos da seguridad. La zona de confort no siempre se siente cómoda. A veces es rutina, a veces es costumbre, y muchas veces es miedo. Miedo a cambiar, a equivocarnos, a perder lo que ya tenemos… incluso cuando eso ya no nos hace bien. Entonces nos quedamos. Y aprendemos a adaptarnos a eso que no termina de hacernos sentido. A convivir con esa incomodidad que aparece de fondo, pero que muchas veces elegimos ignorar. Pero hay algo que es simple, aunque incómodo: si nada cambia, nada cambia. Y lo que hoy se siente como una incomodidad leve, con el tiempo se vuelve más pesada. Cambiar no siempre es hacer algo drástico. A veces empieza con algo mucho más simple: dejar de ignorarte. Empezar a escucharte un poco más, aunque no tengas todas las respuestas. Y para eso, muchas veces necesitamos un espacio. Un lugar donde poder pensar, sentir y poner en palabras lo que nos pasa. Si s...

Cuando la vida encaja… pero el alma no

Imagen
Hay momentos en la vida en los que, si alguien nos mirara desde afuera, diría que todo está bien. La vida sigue su curso. Cumplimos con nuestras responsabilidades. Sostenemos lo que hay que sostener. Funcionamos. Y, sin embargo, por dentro algo empieza a sentirse distinto. No es una crisis evidente. No es un problema concreto que podamos señalar con el dedo. Es más silencioso que eso. Es una sensación difícil de explicar. Como si una parte nuestra estuviera presente en todo… pero al mismo tiempo un poco ausente. Seguimos haciendo lo que siempre hicimos. Pero ya no se siente exactamente igual. A veces aparece como cansancio. A veces como una pregunta que vuelve una y otra vez: “¿Esto es todo?” No es ingratitud. No es falta de amor por la vida que tenemos. Es algo más profundo. Es la sensación de que, en algún momento del camino, empezamos a vivir más en función de lo que había que hacer… que de lo que realmente estaba vivo dentro nuestro. Y eso le pasa a muchas person...